
Temeroso
Sancho, como de costrumbre, aconseja: <<paréceme, señor, que sería
acertado irnos a retraer a alguna iglesia>> X, pág 124; y se retraen a un
bosque que allí junto estaba.
Osea,
que sin llegar a Puerto Lápice, cambian de rumbo hacia el sur y esa noche
duermen en descampado por no haber llegado a ningún pueblo, en la majada
de los pastores donde le curan la oreja a Don Quijote con romero, sal y
saliva, XI pág. 139.
La aventura del Vizcaino
podríamos situarla al norte de Villarta de San Juan, la majada alrededor
de Manzanares o Membrilla, encontrándose así en el camino que en 1624 hizo
Felipe IV a Andalucía perfectamente documentado y del que sabemos que
pernoctó en Madridejos, Membrilla, Torre de Juan Adad y Santisteban del
Puerto, es decir, que de Membrilla a Torre de Juan Abad hay una jornada.