
Vencido
el Caballero del Bosque, y otra vez de camino, se encuentran a don Diego
Miranda que les dice: «soy un hidalgo natural de un lugar donde iremos a
comer hoy...», vestido con un gabán de paño fino verde jironado», XVI,
págs., 904 y 899; es decir, el Caballero del Verde Gabán; la distancia a
su pueblo debía ser de unos 15 o 20 kilómetros, o media jornada, distancia
en el mismo camino a La Solana, donde se encuentran con un carruaje que
traía «dos bravos leones enjaulados que el general de Orán envía a la
Corte», XVII, pág. 913, también debemos suponer que procedentes de un
puerto mediterráneo iban camino de Toledo y la Corte en carruaje.
Después
de la estancia en la casa del Caballero del Verde Gabán, expresa don
Quijote su deseo de conocer la Cueva de Montesinos y a ella se dirigen por
el mismo camino y dirección que habían traído, pues nada se dice en contra
y además que el que suponemos pasaba precisamente por allí