
En
la segunda parte y tercera salida de don Quijote, reitera Cervantes por
quinta vez que «comienzan las nuevas aventuras camino del Toboso, como las
otras comenzaron en los Campo de Montiel», CVIII, pág. 818. Parece que
quisiera dejar constancia de que así era, pues incluso puede ser la única
vez que en sus obras insiste de esta forma en un dato geográfico, tal vez
suponiendo lo que después ha pasado, que ninguna ruta de las trazadas
coincide con el mismo. Y que nadie hasta la fecha se ha puesto de acuerdo
en este punto.
Comienzan
con una visita a Dulcinea para recibir sus bendiciones en las nuevas
aventuras y ofrecerle la gloria que en las mismas esperaba alcanzar en las
justas de Zaragoza a donde se dirigen; hasta después de la aventura del
Caballero del Bosque, Cervantes no da distancias ni métricas ni temporales
y debemos suponer que vuelven desde el Toboso al sur porque luego aparecen
en la cueva de Montesinos.
En
esta zona tenemos la carretera 450 de Mérida a Valencia, o bien a Zaragoza
por Lezuza, pasa por Manzanares-Membrilla-La Solana-Alhambra-Ruidera-Ossa
de Montiel, cruzándose en la ermita de San Pedro con el citado camino
Villanueva-Toledo.