
Salen
la segunda vez de «Argamasilla», así lo supongo porque es Argamasilla de
los pocos pueblos manchegos de la Orden de San Juan, cuyo límite con la de
Santiago (Campo de Montiel) pasaba casi por el borde del poblado, y así,
nada más salir de su casa, ya estaban en el Campo de Montiel, van buscando
la ruta de Puerto Lápice «porque allí, decía don Quijote, no era posible
dejar de hallarse muchas y diversas aventuras, por ser lugar muy pasajero»
VIII, pág. 102, y propicio a sus buscadas aventuras, lo avistan a las 15
horas del día 18 de agosto, según J. Terrero y se encuentran de frente a
los viajeros que van a Sevilla, ocurre la refriega con el Vizcaíno y
vencido éste, les ruega que vuelvan al Toboso a presentarse a Dulcinea.
VIII, págs. 107-109. Es decir, al norte.
Estaban,
por tanto, al sur de Puerto Lápice, y dice Sancho: «mire vuestra merced
que por todos estos caminos no andan hombres armados, sino arrieros y
carreteros. Porque no habremos estado dos horas por estas encrucijadas...»
X, pág. 128; y le contesta don Quijote: «Advertid hermano Sancho que esta
aventura y las a esta semejantes no son aventuras de ínsulas, sino de
encrucijadas...» X, pág. 123. Parece claro que buscaban encrucijadas de
caminos.